La gobernadora de Chihuahua aseguró que el encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum en Ciudad Juárez estuvo marcado por reclamos y tensión; negó haber pactado la entrega del estado a Morena y rechazó haber traicionado al exfiscal César Jáuregui
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rompió el silencio sobre el encuentro que sostuvo con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en Ciudad Juárez, y rechazó de manera categórica que haya existido algún pacto político para entregar Chihuahua a Morena rumbo a las elecciones de 2027.
En entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, para Latinus Diario, la mandataria estatal relató que la reunión, celebrada el pasado 19 de septiembre en una oficina ubicada a un costado del aeropuerto de Ciudad Juárez, estuvo marcada por una fuerte confrontación verbal, reclamos mutuos y diferencias relacionadas principalmente con la seguridad y la presunta presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua.
Campos explicó que se enteró por los medios de comunicación de que Sheinbaum tendría actividades en Ciudad Juárez. Al no recibir una invitación formal, dijo, su equipo envió una carta a Palacio Nacional para solicitar un encuentro con la presidenta.
La gobernadora aprovechó además para invitar a Sheinbaum y a autoridades federales a conocer la Torre Centinela, infraestructura que el Gobierno de Chihuahua presenta como parte de su estrategia tecnológica y operativa para combatir al crimen organizado.
Una reunión marcada por los reclamos
De acuerdo con el relato de Campos, la reunión con Sheinbaum estuvo lejos de ser un encuentro protocolario.
La gobernadora describió el ambiente como “muy tenso” y reconoció que ambas elevaron la voz durante la conversación.
El principal reclamo de la presidenta, según Campos, fue la supuesta introducción de agentes estadounidenses a México a través de Chihuahua, particularmente en relación con el operativo realizado en un presunto narcolaboratorio en el municipio de Morelos.
“Las dos nos levantamos la voz”, relató la mandataria al describir el encuentro.
Campos aseguró que otro de los agravios planteados por Sheinbaum estuvo relacionado con declaraciones que la gobernadora había realizado previamente y en las que se refirió al gobierno federal como un “gobierno de la muerte”.
Ante ello, Campos dijo haber ofrecido una disculpa por la expresión dirigida a la presidenta, aunque sostuvo su postura crítica respecto a la situación de seguridad que enfrenta Chihuahua y otras entidades del país.
La mandataria también rechazó haber tenido conocimiento de la presencia de agentes estadounidenses dentro de la Torre Centinela.
Explicó que existe una colaboración institucional entre las autoridades de seguridad de Chihuahua y organismos del gobierno de Estados Unidos, algo que consideró necesario debido a la condición fronteriza del estado, pero negó que agentes norteamericanos estuvieran instalados en la Torre Centinela.
Seguridad, el punto central de la discusión
Campos señaló que sus propios reclamos hacia Sheinbaum estuvieron relacionados con la falta de respaldo federal en materia de seguridad.
Entre los temas que, dijo, puso sobre la mesa estuvieron la situación que prevalece en la Sierra Tarahumara, particularmente en Guadalupe y Calvo; los llamados de alerta que, según afirmó, no habían recibido respuesta suficiente; el reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado; el trabajo de las madres buscadoras y el tráfico de personas en Ciudad Juárez.
La gobernadora cuestionó la falta de presencia de fuerzas federales en determinadas zonas del estado y reclamó, según su versión, mayor apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional.
“¿Dónde está el corazón? ¿Dónde está la sensibilidad?”, habría planteado Campos durante la discusión, al reclamar una mayor respuesta federal frente a la problemática de seguridad.
Acusaciones cruzadas por Ariadna Montiel

Uno de los momentos más delicados del encuentro, de acuerdo con la versión de la gobernadora, ocurrió cuando ambas intercambiaron acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado.
Campos afirmó que le reprochó a Sheinbaum la situación de seguridad en Chihuahua y señaló directamente a Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar, a quien acusó de tener vínculos con el crimen organizado.
Según la mandataria, la presidenta respondió de manera defensiva y sostuvo que quien estaba involucrada era la propia gobernadora.
Campos relató que ese momento llevó la conversación a uno de sus puntos más álgidos, hasta que ambas decidieron bajar el tono y regresar a la discusión sobre seguridad pública y la coordinación con las autoridades federales.
La gobernadora sostuvo que el intercambio duró aproximadamente entre ocho y diez minutos en un ambiente de fuertes reclamos.
A pesar de la tensión, aseguró que al final ambas se abrazaron, en lo que calificó en tono irónico como el “abrazo de Acatempan”.
Niega pacto con Sheinbaum para entregar Chihuahua a Morena
Uno de los principales mensajes de Campos durante la entrevista fue negar que el encuentro haya derivado en un acuerdo político para permitir que Morena llegue al Gobierno de Chihuahua en 2027.
La mandataria afirmó que no existe un pacto con Sheinbaum y sostuvo que la percepción de un supuesto acuerdo sería, desde su perspectiva, una estrategia política para generar un costo al Partido Acción Nacional en Chihuahua.
Campos acusó a la presidenta de intentar construir la percepción de que existe un acuerdo entre ambas para provocar una reacción negativa entre los electores y disminuir las posibilidades del PAN en la entidad.
“La presidenta creo que ha estado animando esta confrontación”, señaló la gobernadora, quien calificó la supuesta estrategia como una forma de hacerle pagar a ella el costo político.
Campos enfatizó que no comulga con Morena y aseguró que no estaría dispuesta a entregar Chihuahua al partido que actualmente gobierna a nivel federal.
El caso César Jáuregui
La gobernadora también abordó la detención y proceso judicial que enfrenta el exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, quien fue detenido y enfrenta una acusación federal relacionada con traición a la patria.
Campos negó haberlo entregado a las autoridades federales y rechazó que su gobierno haya construido algún entramado para perjudicarlo políticamente.
Afirmó que Jáuregui, aunque dejó de ser una persona cercana a ella desde hace aproximadamente tres años, fue sometido a un proceso jurídico derivado de investigaciones de la Fiscalía General del Estado.
“Yo nunca lo haría”, sostuvo al ser cuestionada sobre si ella había entregado al exfiscal.
La gobernadora consideró que el caso fue convertido por Morena y la Fiscalía General de la República en un “circo político”, particularmente por la imputación de traición a la patria.
Según su versión, el procedimiento estatal había permitido que Jáuregui enfrentara el proceso en libertad, mientras que la acusación federal representó un nuevo escenario jurídico y político.
Sí habló con Jáuregui sobre sus aspiraciones políticas
Campos también reconoció que sí tuvo una conversación con César Jáuregui relacionada con sus aspiraciones de buscar la candidatura a la Presidencia Municipal de Chihuahua.
La mandataria explicó que le pidió desistir de esa intención debido a las repercusiones que podría tener el caso ocurrido en Morelos y la controversia derivada de la presunta intervención de agentes estadounidenses.
Sin embargo, insistió en que ello no significa que haya intervenido para entregarlo a las autoridades federales ni que haya participado en la construcción del proceso penal en su contra.
Arremete contra Morena y Cruz Pérez Cuéllar
Durante la entrevista, Campos también lanzó fuertes críticas contra Morena y algunos de sus principales actores políticos en Chihuahua.
Acusó a integrantes de la llamada Cuarta Transformación de mantener una campaña de ataques en su contra y cuestionó particularmente a funcionarios y dirigentes relacionados con la política de seguridad en el estado.
La gobernadora también dirigió sus críticas contra Cruz Pérez Cuéllar, a quien identificó como uno de los principales operadores políticos de Morena rumbo a 2027 y calificó como “narcocandidato” en el contexto de la disputa por la gubernatura.
Asimismo, reiteró sus señalamientos contra Ariadna Montiel, a quien vinculó con el crimen organizado, acusación que forma parte de la confrontación política que actualmente se mantiene entre el PAN y Morena en Chihuahua.
“Morena no va a ganar Chihuahua”

Al cierre de la entrevista, Maru Campos aseguró que Morena no ganará la gubernatura de Chihuahua en 2027 y afirmó que el PAN conservará el gobierno estatal.
La gobernadora sostuvo que las mediciones internas y encuestas que contemplan a Marco Bonilla como candidato panista muestran un escenario favorable para su partido.
Su mensaje fue tajante: no pretende entregar el estado y rechazó la posibilidad de que Chihuahua sea gobernado por Morena.
“En 2027 no va a ganar Morena”, sostuvo.
Campos planteó la elección como una disputa entre dos proyectos políticos y aseguró que no quiere para Chihuahua un “gobierno de la muerte”.
Una relación política que queda bajo tensión
La entrevista de Maru Campos deja ver que el encuentro con Claudia Sheinbaum estuvo lejos de representar un acercamiento político entre ambas.
Por el contrario, la versión de la gobernadora describe una reunión cargada de reclamos, acusaciones y diferencias profundas en torno a la seguridad, la relación con Estados Unidos, la situación de la Sierra Tarahumara, la actuación de funcionarios federales y el escenario electoral de Chihuahua.
Campos aseguró que no pactó la entrega del estado a Morena, que no traicionó a Chihuahua ni al PAN y que tampoco entregó a César Jáuregui a las autoridades federales.
Al mismo tiempo, dejó claro que el enfrentamiento político entre el PAN y Morena en Chihuahua rumbo a 2027 está lejos de terminar.
La gobernadora cerró su posicionamiento con tres mensajes centrales: no hubo pacto político con Sheinbaum, no entregó al exfiscal Já